1990. En Buenos Aires todo es gris, la calle, la gente, hasta el colectivo 84 que es gris, es gris.
En la gris oficina la misma rutina siempre, las horas ofrecen siempre la misma gris pared.
A sus oficinistas nunca le sucede nada, ninguna aventura, ningún sobresalto que estimule la vida. Salvo Gilberto que, por ciertas epopeyas del alma, siente insinuarse en lo más profundo de su ser, la esperanza de un amor.
Este radiocine contiene un muy lúcido argumento, con sutilezas, destellos de humor muy efectivo y sorpresas en la trama. Se trata de una segunda versión, mejorada en su guión y enriquecida con detalles propiamente dolinescos.
Agradezco este audio al amigo Adrián Pelliza, responsable además de la mayoría de los textos desgrabados que por ahí andan dando vuelta y que de vez en cuando también aquí publicamos.
No se lo pierdan, pertenece a una época de mucha chispa del negro Dolina.
En la gris oficina la misma rutina siempre, las horas ofrecen siempre la misma gris pared.
A sus oficinistas nunca le sucede nada, ninguna aventura, ningún sobresalto que estimule la vida. Salvo Gilberto que, por ciertas epopeyas del alma, siente insinuarse en lo más profundo de su ser, la esperanza de un amor.
Este radiocine contiene un muy lúcido argumento, con sutilezas, destellos de humor muy efectivo y sorpresas en la trama. Se trata de una segunda versión, mejorada en su guión y enriquecida con detalles propiamente dolinescos.
Agradezco este audio al amigo Adrián Pelliza, responsable además de la mayoría de los textos desgrabados que por ahí andan dando vuelta y que de vez en cuando también aquí publicamos.
No se lo pierdan, pertenece a una época de mucha chispa del negro Dolina.
