Nueva York, 1995. Lucho Prada es uno de los cantores más exitosos de todos los tiempos, sus admiradores son millones en todo el mundo.
Posee una inmensa fortuna, una mansión de valor incalculable, fanáticas insoportables que desean ser violadas por él ahí mismo y… una admiradora secreta: La dama de las camelias, cuyas cartas anónimas no son como las demás.
Harto ya de su molesto público, cansado de atropellar mujeres que quieren subirse a su coche, asqueado de la gente que se tira de los balcones a su paso, toma una decisión, el retiro se hace imprescindible. Poco después, el famoso cantante desaparece.
Un perfecto delirio, con rimadores, locas por doquier, el perro Quete y una definición insólita marcada por el olvido del tiempo.
Posee una inmensa fortuna, una mansión de valor incalculable, fanáticas insoportables que desean ser violadas por él ahí mismo y… una admiradora secreta: La dama de las camelias, cuyas cartas anónimas no son como las demás.
Harto ya de su molesto público, cansado de atropellar mujeres que quieren subirse a su coche, asqueado de la gente que se tira de los balcones a su paso, toma una decisión, el retiro se hace imprescindible. Poco después, el famoso cantante desaparece.
Un perfecto delirio, con rimadores, locas por doquier, el perro Quete y una definición insólita marcada por el olvido del tiempo.
Para quien sea capaz de tirar admiradores por la ventana:
Amores que matan
Amores que matan
